(Artemisia absintium)

El Ajenjo es una de las más maravillosas plantas medicinales que existen. Si bien su sabor es amargo, esto no impide que sea usada para el alivio de muchas enfermedades siendo muy efectivo.

El té de ajenjo fue usado con mucho éxito para:

Gastralgia (dolores de estómago): mala digestión, diarreas, problemas de riñones, dolores intestinales, hidropesía, dificultades en la respiración, pirosis (ardor de estómago), gripes, problemas urinarios, histeria, dolores de muelas, mal aliento, flujo, menstruación dolorosa, atrasos menstruales, envenenamientos con plomo y de otros elementos, pestes, intoxicaciones, parásitos intestinales, parásitos de la piel, picazones. Se puede preparar un té de ajenjo o secar partes de la planta y luego conservarla en polvo, en lugar seco. El té se prepara utilizando 5 gramos de la hierba en una taza con agua hirviendo, se deja reposar y luego se puede tomar de a cucharadas durante el día (una cucharadita de la hierba en una taza de agua hirviendo).

Diarreas o problemas de ventosidades o vómitos: hacerse una cataplasma caliente con las hojas de ajenjo, se coloca sobre el vientre de la persona afectada y se cubre con un lienzo seco. Se deja por espacio de unos 15 minutos y luego se retira, volviendo si es necesario a repetir la operación. De esta manera inofensiva puede aplicarse en niños pequeños, cuidando que la temperatura de la cataplasma sea adecuada, no muy caliente.

Dolor de muelas: prepararse un té de ajenjo y hacer buches con el mismo por espacio de unos minutos, mantener el té tibio sobre la zona afectada y en pocos minutos el dolor desaparecerá, pero recuerde que el dolor es indicativo de una afección que reclama atención médica, por lo tanto acuda a su odontólogo con frecuencia.

Dolores de cabeza: tomar una cucharada del té cada hora, hasta su remisión. También puede hacer estas mismas tomas en caso de dolor de garganta. Hága gárgaras con un té tibio. Además, puede colocar en un terrón de azúcar unas gotas de limón y dejar que se disuelva en la boca, al pasar el azúcar por la garganta irá, de este modo limpiándola.

Las personas que sufren del hígado o tienen problemas de la vesícula biliar: pueden tomar este excelente remedio que les aportará grandes beneficios. Prepárese un té (una taza) de ajenjo y guárdelo en la heladera , a cada hora tome una cucharada del mismo, en poco tiempo notará la diferencia. No se aconseja tomar el aceite esencial de ajenjo si no es con la supervisión de un médico, pues contiene ciertos componentes que pueden ser perjudiciales si no se saben las medidas a usarse.

Como un perfecto vermífugo: es decir, que combate con éxito las lombrices y otros parásitos. Para combatirlas en niños y en adultos, se puede tomar un pocillo de los de café del té de ajenjo antes de acostarse, además colocar una cataplasma tibia sobre el vientre.

Enfermedades de los pulmones: el ajenjo es un muy buen remedio. Para ello, pulverizce las hojas secas de ajenjo y mastique media cucharadita, dos o tres veces por dia, asegurándose de masticarla por cinco minutos. También puede prepararse un té de ajenjo endulzado con miel y unas gotas de limón.

Contra el mal aliento: hacer enjuagues bucales con el té de ajenjo, esto les ayudará a sobreponerse de éste molesto problema hasta que erradique sus causas.

Picazón producidas por diversos motivos (ácaros, alergias dérmicas, etc): un preparado para el baño corporal de té de ajenjo ayudará a evitar esas sensaciones. Puede frotar el cuerpo, antes de salir del baño con una esponja embebida en el té de ajenjo durante unos minutos y luego comprobará su eficacia.